<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0" xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:googleplay="http://www.google.com/schemas/play-podcasts/1.0"><channel><title><![CDATA[tinkernet: #50/50.Discos]]></title><description><![CDATA[La lista de los #50 discos que han cambiado mi vida. 
Sale todos los domingos, hasta completar las cincuenta entregas]]></description><link>https://www.tinkernet.es/s/5050discos</link><image><url>https://substackcdn.com/image/fetch/$s_!BusF!,w_256,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2e4aad0a-f306-4ba9-af9a-bfa5d2a6928e_924x924.png</url><title>tinkernet: #50/50.Discos</title><link>https://www.tinkernet.es/s/5050discos</link></image><generator>Substack</generator><lastBuildDate>Thu, 14 May 2026 07:04:59 GMT</lastBuildDate><atom:link href="https://www.tinkernet.es/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><copyright><![CDATA[Eduardo Vicent]]></copyright><language><![CDATA[es]]></language><webMaster><![CDATA[tinkernet@substack.com]]></webMaster><itunes:owner><itunes:email><![CDATA[tinkernet@substack.com]]></itunes:email><itunes:name><![CDATA[Eduardo Vicent]]></itunes:name></itunes:owner><itunes:author><![CDATA[Eduardo Vicent]]></itunes:author><googleplay:owner><![CDATA[tinkernet@substack.com]]></googleplay:owner><googleplay:email><![CDATA[tinkernet@substack.com]]></googleplay:email><googleplay:author><![CDATA[Eduardo Vicent]]></googleplay:author><itunes:block><![CDATA[Yes]]></itunes:block><item><title><![CDATA[#07/50.Metallica-Metallica (1991)]]></title><description><![CDATA[Cosas de chicos]]></description><link>https://www.tinkernet.es/p/0750metallica-metallica-1991</link><guid isPermaLink="false">https://www.tinkernet.es/p/0750metallica-metallica-1991</guid><dc:creator><![CDATA[Eduardo Vicent]]></dc:creator><pubDate>Sun, 22 Mar 2026 08:02:33 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/99437acb-b2ac-447e-8f6e-c14cca39e20b_600x600.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>He empezado a escribir este post m&#225;s veces de las que recuerdo. Muchas m&#225;s veces de las que querr&#237;a, la verdad. Ahora mismo, hace 4 meses que lo llevo postergando y dudo mucho que esta se parezca en nada a la forma que quer&#237;a que tuviese originalmente. Hace 4 meses que me hago el remol&#243;n y me invento excusas para no abordar la composici&#243;n de este texto de una forma rotunda. Por lo que sea, hay algo en este abismo, negro e inc&#243;modo, que me asusta. Un algo, tan profundo y tan &#237;ntimo, a lo que no quiero dar forma porque creo que en el momento en el que lo haga, estar&#233; cruzando un pelda&#241;o que, hasta ahora, he escondido tras un velo de control y seguridad. No seguridad en m&#237; mismo, que va, de esa seguridad que nos da la gesti&#243;n de da&#241;os. El anticipar que va a pasar y saber c&#243;mo y cuando poner las gasas. Algo as&#237;, debi&#243; pensar Hetfield cuando se embarc&#243; en la gestaci&#243;n de este disco que es a la vez, su obra m&#225;s &#237;ntima y personal y la primera entrega de la agon&#237;a de unos Metallica que llevan siendo v&#237;ctimas de s&#237; mismos desde entonces. Nunca volver&#225;n a ser relevantes y es muy posible que este disco tenga la culpa.</p><p>Hay muchas decisiones fuertemente cuestionables. Cosas que lo convierten en un artefacto controvertido, amado por unos y odiado por la mayor&#237;a de los entendidos. Y es que &#191;Como es posible que la banda que hab&#237;a facturado discos tan espectaculares, siguen siendo incre&#237;bles hoy, como Ride The Lighning o Master of Puppets, se desmarcasen con esto? La explicaci&#243;n es de sobra conocida y ha sido abordada en innumerables ocasiones: el alcoholismo, el agotamiento de la gira del And Justice, las tensiones en el seno de la banda, las secuelas del accidente que mat&#243; a Cliff Burton, el productor Bob Rock presionando, pero, por encima de todas las cosas, la influencia del Grunge y el avance de la concepci&#243;n de lo masculino que, de repente, permiti&#243; la expresi&#243;n de emociones complejas, aunque a&#250;n poco evolucionadas de forma p&#250;blica y sin verg&#252;enza.</p><p>Pensadlo por un momento, eres uno de los m&#225;s grandes rockstars de la d&#233;cada anterior, apenas tienes m&#225;s de 25 a&#241;os y en tu haber se cuentan al menos tres, contando el kill em all, de los discos m&#225;s influyentes del metal hasta el momento. Eres el gran referente del Thrash Metal, que ha sido uno de los grandes focos de revitalizaci&#243;n de la m&#250;sica rock, durante todo este tiempo y representas toda una manera de ser chico. No es casualidad que el personaje de Eddie Munson se inmolara tocando la parte que no deb&#237;a de Master of Puppets, como no lo es que el hermano de Max, Billy, pareciese Lars Ulrich. En definitiva, eres todo lo que un chico quiere ser, fuerte, violento, enfadado, r&#225;pido y furioso y un portento de la guitarra r&#237;tmica, que a&#250;n hoy es arrolladora, moderna y vigorosa, pero tambi&#233;n eres una persona hipersensible que no consigue ahogar todo ese torrente emocional, ni estando borracho la mayor parte del tiempo. La masculinidad hegem&#243;nica es implacable con aquellos que no encajan. La incomodidad, el dolor de la autopercepci&#243;n, la continua erosi&#243;n de la autoestima y el auto odio, hablo desde el conocimiento, puede llegar a ser insoportable.</p><p>Y de repente, llegan unos chavales de Seattle, con Layne Staley y Chris Cornell a la cabeza, que cambiaran no solo el metal, la influencia de Alice in Chains y Soundgarden en el Black Album es evidente y notoria, sino tambi&#233;n la propia manera de concebir lo masculino. Aqu&#237; entro en terreno resbaladizo y s&#233; que la l&#237;nea que estoy intentando trazar es muy fina. Por un lado, no estoy hablando de militancia feminista en ning&#250;n caso. Esto ser&#225; notorio en el caso de Kurt Cobain, pero no responde a la mayor&#237;a de los hombres de esta &#233;poca que, aunque situados en posiciones progresistas y significados, no son grandes activistas. Me estoy refiriendo a la introducci&#243;n en el debate p&#250;blico de una manera diferente, y controvertida, de entender los problemas de lo masculino. Es cierto que la reacci&#243;n termin&#243; dando lugar a uno de los momentos m&#225;s recalcitrantes y m&#225;s militantemente machistas de la edad moderna, pero, en el origen, signific&#243; una apertura que abri&#243; la puerta a nuevas formas de expresi&#243;n y cuya sombra se extender&#225; por algunos de los discos m&#225;s ic&#243;nicos de los primeros 90s.</p><p>Solo en este contexto, una obra tan especial como el Black Album se entiende y adquiere toda su magnitud. Es, en efecto, Hetfield neg&#225;ndose a s&#237; mismo y meando en su legado musical de forma consciente y meditada tanto musical, como discursivamente hablando. Es despojar de todo lo que lo hac&#237;a especial y reconocible, de las florituras, de los riffs de pura orfebrer&#237;a o de la rabia impostada y centrar el foco en una falsa simpleza, en una pretendida econom&#237;a de recursos, en llevar la propuesta de la banda a la m&#237;nima expresi&#243;n, para volver a la esencia y trazar un nuevo camino. Y, en ese ejercicio, entregar un trabajo tan sincero, como inseparable de la persona que lo ha construido. Es cursi, porque James es inexperto en el manejo de esas emociones, porque hasta ese momento nunca se hab&#237;a permitido el lujo de experimentar nada. Es mamarracho, porque no nos enga&#241;emos, es una de las personas que 10 a&#241;os despu&#233;s demandar&#225; a Napster y sentar&#225; las bases de la DMCA. Es incomodo porque el imaginario &#237;ntimo de Hetfield es bastante delirante, normal cuando sales de la Iglesia de la iglesia de la Christian Science, ves como tu madre muere cuando tienes 17 a&#241;os por negarse al tratamiento del c&#225;ncer y terminas siendo el alma mater de Metallica. Es desconcertante porque suena a Metallica queriendo ser Alice in Chains y eso es raro y algo dif&#237;cil de encajar. Pero, por encima de todo, es desgarradoramente sincero. Es Hetfield, todo el rato. Hetfield habl&#225;ndote durante una hora completa de todos sus pensamientos, de sus emociones, desnud&#225;ndose y dando rienda suelta a todo lo que hab&#237;a estado reprimiendo durante todo este tiempo. &#233;l, dir&#225; que fue una especie de terapia, pero lo justo seria decir que fue un salto al vac&#237;o que nunca hubiera pasado en ning&#250;n otro contexto y que, aun hoy, es dif&#237;cil de encajar en su propia trayectoria y en la industria cultural. Es muy probable que, de no haber estado firmado por Metallica, este disco no hubiese existido nunca.</p><p>Yo me cruc&#233; con el disco en alg&#250;n momento de 1992 o de 1993, no recuerdo muy bien la fecha y con los a&#241;os se va haciendo borroso. Deb&#237;a tener alrededor de 8 a&#241;os y fue gracias al hermano mayor, de un amigo que dej&#243; de serlo, como tantos otros, cuando naci&#243; mi hijo. Uno de tantos. Cosas de chicos, supongo. La habitaci&#243;n estaba completamente forrada en madera. De las paredes, colgaban posters de tela, probablemente compradas en Discocentro, con banderas confederadas, s&#233;ptimos de caballer&#237;a, pistolas, rosas, y la famosa mascota de Iron Maiden. Los ceniceros, al lado de la ventana, a rebosar de colillas de Fortuna y, entre libros de texto de ingenier&#237;a inform&#225;tica, una caja de Heroquest -que aun conservo- una NES, una tele de tubo, un reproductor de CDs y una estanter&#237;a con algunos discos de H&#233;roes del Silencio, el Appetite for Destruction y el Black Album, que recuerde. Nada m&#225;s. Nos pasamos el Zelda, nuestra pubertad, nos fumamos nuestros primeros cigarros y gran parte de nuestra adolescencia en aquella habitaci&#243;n. En bucle. The Unforgiven, Wherever I May Roam, Sad But True, Enter Sandman. Por suerte, aparecieron las chicas, y con ellas -ella-, la gran ciudad, Portishead, Radiohead y Massive Attack y entr&#243; el aire, el humo del tabaco se torn&#243; un m&#225;s divertido y poco a poco, todo se fue transformando. Ella, por cierto, no ha dejado de ser mi amiga, aun despu&#233;s de nacer mi hijo. Cosas de chicas, supongo.</p><p>El caso, es que el Black Album, siempre ha estado ah&#237;. Estuvo conmigo en la soledad de las noches de Paris, aunque ya hab&#237;a descubierto el Chaos A.D. y anhelaba cosas m&#225;s complicadas. Estuvo conmigo en el erial que fue Val&#232;ncia tras la ca&#237;da, aunque yo ya no escuchaba m&#250;sica y solo quer&#237;a ver Los Soprano. Se vino conmigo al otro lado del mundo y lo escuch&#233; aquella noche a los pies del Chimborazo. Sigui&#243;, a&#241;os despu&#233;s, en mis paseos de Gobernador Viejo a la Gran V&#237;a y de Gran V&#237;a a Gobernador Viejo. Siempre ha estado ah&#237; de una forma u otra siempre ha estado conmigo. No en vano, es de los pocos discos de los que conservo una edici&#243;n original de su &#233;poca, adem&#225;s de la reedici&#243;n, junto con London Calling y Horses. El Black Album, de una forma u otra, siempre estuvo ah&#237;, conmigo, agazapado.</p><p>Para m&#237;, siempre hab&#237;a sido una conexi&#243;n natural. Nunca me hab&#237;a parado a pensar en el significado profundo de dicha conexi&#243;n, de no ser por el empe&#241;o en hacer una lista con mis 50 discos preferidos. Es m&#225;s, hab&#237;a elegido otro disco de Metallica, porque sobre este ya hab&#237;a escrito y publicado rese&#241;as, bastantes, antes. Alguna puede que aun est&#233; disponible por ah&#237;. Sin embargo, cuando hace unos meses y con motivo del fallecimiento de Robe Iniesta, <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;ramontes (ViernesEnKiribati)&quot;,&quot;id&quot;:8644027,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/1285566d-0e66-4a0a-9bc8-67c50c79d5c8_1024x1024.jpeg&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;2d0c5cb4-91af-4965-b8e5-b24e12eb6fa4&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> public&#243; en su <a href="https://www.viernesenkiribati.com/p/se-ha-muerto-robe">Kiribati</a> su altamente recomendado post sobre el papel que Robe hab&#237;a jugado en su educaci&#243;n sentimental, de repente, lo vi claro. Mi conexi&#243;n con el Black Album pasaba necesariamente por mi negaci&#243;n de todo lo que Metallica hab&#237;a representado, por todo lo que yo no quer&#237;a ser de ninguna de las maneras. Por todo lo que yo me hab&#237;a esforzado en no ser. Un poco, la manifestaci&#243;n corp&#243;rea, en mi persona, de ese enfrentamiento entre Nirvana y Guns N&#8217; Roses que vertebra el documental de la HBO Montage of Heck (2015). Hablo, evidentemente, en un terreno simb&#243;lico. Luego lo que Metallica hab&#237;a sido es bastante mejor que lo que hay en el Black Album, pero, de alguna manera, el mensaje de este disco se incrust&#243; en los cimientos de mi propia construcci&#243;n emocional y, de forma intuitiva, me sirvi&#243; de referente para construir una masculinidad disidente y contestaria. Robe, por cierto, tambi&#233;n me ayudar&#225; a vertebrar mi propia masculinidad gracias a su discurso tan caracter&#237;stico. La puedes cagar, puedes sentir emociones, puedes no poder y puedes tener amigas. En sus relatos, aun hay contrapartidas emocionalmente cuestionables, muchas veces un alto grado de misoginia y una relaci&#243;n tormentosa con sus sentimientos, no hay que perder de vista que de fondo est&#225; la adicci&#243;n. En mi caso, tampoco ha sido nada f&#225;cil y me ha costado mucho aprender a transitar y vivir todo esto de una forma m&#225;s o menos sana. Cosas de chicos. Pero hab&#237;a un camino y val&#237;a mucho la pena el esfuerzo.</p><p>Pudo ser el Black Album, como podr&#237;a haber sido cualquier otra cosa. Alrededor de los 90, se filtran muchos mensajes en muchos discos que abordan esta cuesti&#243;n de una forma m&#225;s o menos clara y m&#225;s o menos evidente. Pero, en mi pedan&#237;a de ciudad peque&#241;a de pa&#237;s que fue pobre y que empez&#243; a no serlo, fue este el que me toc&#243;. Gracias a &#233;l, aprend&#237; a experimentar mi propia emocionalidad, hipersensible como la de Hetfield, pero, sobre todo, aprend&#237; que pod&#237;a no gustarme el futbol, que pod&#237;a querer cosas diferentes y que eso estaba bien. Robe cantaba que prefer&#237;a ser un indio y yo siempre he querido ser indio, antes que vaquero, antes que futbolista.</p><p>Este post, que me ha costado tanto, pretende ser un homenaje a todas esas personas que estando en una posici&#243;n de privilegio, como yo que estoy hablando desde el privilegio m&#225;s absoluto, deciden cuestionarse a s&#237; mismos y, con eso, cuestionar la estructura. Porque sin estas peque&#241;as rebeliones, no habr&#237;a brechas en las que golpear.</p><p>Aunque eso convierta al bueno de James en referente, por un rato.</p><p>Porque en realidad, si no cuestionamos nosotros la masculinidad, no habr&#225; ning&#250;n futuro. Cosas de chicos, espero.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.tinkernet.es/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Thanks for reading tinkernet! Subscribe for free to receive new posts and support my work.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div><p></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[#04/50.You! Black Emperor - Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven (2000)]]></title><description><![CDATA[La belleza de las primeras veces]]></description><link>https://www.tinkernet.es/p/lift-your-skinny-fists-like-antennas</link><guid isPermaLink="false">https://www.tinkernet.es/p/lift-your-skinny-fists-like-antennas</guid><dc:creator><![CDATA[Eduardo Vicent]]></dc:creator><pubDate>Sun, 19 Oct 2025 07:30:49 GMT</pubDate><enclosure url="https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/c632a6db-f6e6-439e-82f7-d69d1d0c9904_1200x1200.jpeg" length="0" type="image/jpeg"/><content:encoded><![CDATA[<p>Este texto, en un principio, iba a ser muy diferente. En mi mente, era el momento de explayarme con la genialidad que es el Relationship of Command y por fin contar lo mucho que me explot&#243; la cabeza cuando, uno de los miembros de Orxata Sound System se pas&#243; toda una clase de inform&#225;tica aplicada a las Ciencias sociales cont&#225;ndome que el punk tambi&#233;n pod&#237;a ser inteligente. Yo, la verdad, estaba flipando con Pattern Against User y lo escuchaba m&#225;s bien poco. Pero hace relativamente poco, me enter&#233; de que la persona que me descubri&#243; a Godspeed You! Black Emperor, por las mismas fechas en las que supe de la existencia de At The Drive-In, hab&#237;a fallecido de forma repentina. Curiosamente, ya lo hab&#237;a visitado, en mi recuerdo, hac&#237;a unas semanas cuando Godspeed abandon&#243; el streaming y decid&#237; premiar su gesto comprando el Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven. La coincidencia temporal de estos dos momentos, que falleciese y que yo pensase en el, es verdaderamente incre&#237;ble, sobre todo, porque hac&#237;a mas de 20 a&#241;os que no sabia nada de el, ni me importaba lo m&#225;s m&#237;nimo. En fin, la vida, la muerte y Godspeed You! Black Emperor.</p><p>Me vais a permitir que aproveche este post, para ponerme un poco m&#225;s sentimental que de costumbre, dadas las circunstancias. Siento la necesidad, en el cuarto post, de emprender una peque&#241;a reflexi&#243;n meta sobre lo que significa este ejercicio y es que, para mi, todos los puntos convergen en una misma direcci&#243;n. Esta lista, al fin y al cabo, pretende ser un recorrido por los discos que m&#225;s me gustan y, todos y cada uno de ellos, est&#225;n ligados a alg&#250;n momento de mi vida y de mi trayectoria personal. Tengo la suerte, buena o mala, de contar con un periodo muy dif&#237;cil, en el que yo estuve muy perdido y en el que casi nunca soy capaz de contarme que es lo que ocurri&#243; a ciencia cierta. S&#233;, como es l&#243;gico, que todo recuerdo es inventado, pero esto es un pasito m&#225;s all&#225;. No es que sea inventado, es que lo experimento como peque&#241;as burbujas inconexas entre s&#237; y, en muchas ocasiones, la &#250;nica manera de unirlas es a trav&#233;s de la m&#250;sica y de los discos que act&#250;an como faros improvisados. Los &#225;lbumes que estaban, los que dejaron de estar o, incluso, los que me regalaron algunas personas que ya no est&#225;n. Son los railes sobre el que viajan todos mis recuerdos. Forever Changes, por ejemplo, s&#233; perfectamente quien, cuando y como lo descubr&#237;. Aunque sea incapaz de decir nada mas de aquel momento. Paranoid o Electric Warrior, exactamente igual. Z de My Morning Jacket, Peque&#241;as burbujas de luz, que me embisten, cada vez que suenan. Yo, lo sabia, pero no era consciente de hasta que punto iba a afectarme. Ahora, siento la necesidad de seguir desanud&#225;ndome, m&#225;s, de quitar todo lo performativo y entregarme a esto, porque esto es, a fin de cuentas, lo que hay. Nada m&#225;s. Cada uno de estos discos, es una parte esencial de mi persona. </p><p>As&#237; que, me sent&#233; a pensar y a dar vueltas a lo que significa Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven. Siendo sincero, no fue un amor a primera vista. Yo no creo que nadie, en realidad, se haga fan de esto de buenas a primeras y sin tener ni idea de nada. Es un poco como los primeros cigarros o los primeros tragos de vino, que si, que est&#225; muy bueno, pero sabes que en el fondo no te est&#225; gustando tanto. As&#237; lo sent&#237; en su momento y no fue mi disco de Post-Rock favorito, aunque sea el que se ha quedado de todos cuanto poblaron mi biblioteca y mira que hubo un momento en el que estuvo cargad&#237;sima de esto. Hoy tan solo me quedan Este y Agaetis Byrjun, pero no creo que hable de el porque creo que la cuota queda m&#225;s que cubierta. El caso es que es hipn&#243;tico, es atractivo, es majestuoso, tel&#250;rico incluso. Es una de esas obras que te dejan claro que eres peque&#241;o, que eres mortal y que solo estas aqu&#237;, de paso. Simplemente, de paso. Que el avance es tan inexorable como las crestas que componen sus canciones y que tarde o temprano, por suerte se dilata y se llena de minutos, todo va a terminar. Como mi no-amigo, que se muri&#243;. Como todos, que nos moriremos. Y todas tambi&#233;n, no os flip&#233;is amigas (si, Ana y Mar&#237;a).</p><p>Para quienes no lo conozcan, si es que aun queda alguien, estoy hablando de uno de los discos m&#225;s can&#243;nicos del llamado Post-Rock y, en concreto, del Post-Rock canadiense. Lo se&#241;alo porque existe una diferencia en cuanto al estilo que practican en Canad&#225;, que representa una vertiente much&#237;simo m&#225;s esteta que la versi&#243;n estadounidense, que tiene a Slint como gran referente, pero intentar hacer una genealog&#237;a es materia de tesis y no estamos para esto. Tan solo se&#241;alar, que la propuesta de GYBE se caracteriza por ser preciosista, por hacer un uso muy intensivo de las guitarras para construir paisajes y llenarlas de texturas sonoras que son capaces de transmitir un discurso cargad&#237;simo a nivel emocional, sin perder un &#225;pice de potencia y de fuerza. Para mi, es especialmente rese&#241;able el que prescindan de las palabras, aunque a veces usen voces grabadas. De esta forma, la emoci&#243;n que movilizan no pasa por la angustia vital expresada o recitada como ocurre en Spiderland, &#250;nicamente se manifiesta a trav&#233;s de la instrumentaci&#243;n, algo que yo valoro much&#237;simo y me facilita la conexi&#243;n personal con sus canciones. En cualquier caso, para mi, estamos frente a uno de los grupos m&#225;s interesantes de cuantos poblaron aquella escena, hoy tan anquilosada, como extra&#241;amente viva. No en vano, el ultimo disco de la banda, que lleva como necesario titulo: &#8220;NO&#8200;TITLE AS OF 13 FEBRUARY 2024 28,340 DEAD&#8221;, en referencia a los muertos en el genocidio israel&#237;, es un disco muy notable. Existen otros nombres que merecen atenci&#243;n, como los islandeses Sigur Ros a los que me refer&#237;a antes cuando se&#241;alaba el Agaetis, los escoceses Mogwai, los japoneses Mono o los espa&#241;oles Toundra, pero tambi&#233;n todos los compa&#241;eros de escena entre los que podr&#237;a nombrar a Do Make Say Think, o Silver Mt Zion, como ejemplo m&#225;s conocidos. </p><p>A nivel de sonido, por citar algunas pinceladas, destacan por ser claramente experimentales. La prioridad en sus composiciones no est&#225; en el respeto de estructuras prefijadas, m&#225;s bien al contrario, cuanto m&#225;s puedan romper las canciones mejor, deformarlas, alargarlas, maltratarlas, hacerlas desaparecer para luego generar grandes subidas de intensidad, lo que sea, al servicio de una expresi&#243;n emocional tan pura como cruda. Aunque no siempre ser&#225; as&#237;, es uno de los puntos que m&#225;s aprecio en Lift y es que es bastante crudo y sincero en lo que propone. En el Post-Rock, por tanto, las canciones se dilatan en su minutaje, se van llenando de capas, y van creciendo en intensidad a medida que avanzan, construyendo un relato que se forma poco a poco, con mucha paciencia y gracias a todos y cada uno de sus m&#250;ltiples recovecos y requiebros. Muchas veces, da la sensaci&#243;n de que se trata de un trabajo de orfebrer&#237;a m&#225;s que de m&#250;sica, o sencillamente tiene m&#225;s de artesano que de artista. El caso es que este es uno de los puntos donde m&#225;s grupos se suelen caer por el sumidero: la perdida del discurso y del tener cosas que contar, en favor de una t&#233;cnica depurad&#237;sima, sin duda, pero absolutamente vac&#237;a. Y es que, sin emoci&#243;n, el Post-Rock, solo es turra. Minutos y minutos de pura y tortuosa turra. Preciosa? sin duda, pero a mi no me interesa nada. A mi juicio, GYBE, como he se&#241;alado antes, son uno de los pocos ejemplos que han sabido construir una carrera con un discurso claro, siempre alineado en la izquierda, y en el que han ido creciendo e integrando grandes y sugerentes elementos de evoluci&#243;n en sus propios postulados, integrando nuevos sonidos y teniendo algo que contar, la mayor&#237;a de las veces. Valen much&#237;simo la pena, si me preguntan. </p><p> Ahora, llegados a este punto: &#191;C&#243;mo explico lo que significa este disco? Como podr&#237;a transmitir todo ese torrente de emociones, como puedo describir la potencia f&#237;sica de sentir como se eriza el vello con las primeras notas, como transmitir la rareza inicial, el no entender muy bien que est&#225; pasando pero no querer irte, la sorpresa de los primeros cambios de ritmo, las admiraci&#243;n de las primeras capas de la segunda canci&#243;n, el silencio insondable, incomodo y doloroso de la segunda parte, que se dilata hasta la tercera canci&#243;n, cada cambio, cada vuelta y cada esquina. Como mostrar, solo con palabras, que me derrito de pura emoci&#243;n desbocada en todas y cada una de las notas, como expresar que me siento que me voy haciendo cada vez m&#225;s peque&#241;o y que poco a poco empiezo a flotar en una especie de nebulosa blanca, que me arrastra y que me hace rebotar entre dunas, como explicar lo que es llorar de pura y sincera emoci&#243;n, justo antes de que la cuarta canci&#243;n suba.  A veces, me encantar&#237;a poder se&#241;alarte, mira esto que est&#225;n haciendo aqu&#237;, con una copa de vino y un cigarro, y poder conmovernos juntos. Re&#237;rnos, porque soy un bocazas y no puedo esperar a que se termine la progresi&#243;n, porque ya estoy tan subido, que ya no puedo m&#225;s y, de repente, saltar del sof&#225;. Saltar completamente hipnotizado, y probablemente algo narcotizado, saltar sin sentido alrededor de la habitaci&#243;n cuando suenan los acordes vivos de la ultima progresi&#243;n y tumbarme en el suelo, exhausto para tomar aire y entregarme sin m&#225;s a la belleza. Como aquella vez, en tu casa. </p><p>La &#250;nica verdad que puedo transmitir es que este disco es pura belleza y con el, aquella noche, aprend&#237; a admirarla y experiment&#233; un placer que, hasta entonces, me era absolutamente ajeno. El de, sencillamente, experimentarla y, m&#225;s concretamente, que la m&#250;sica tambi&#233;n era pura, cruda e insondable belleza. He querido darle muchas vueltas a este post, lo he escrito muchas veces y, al final, ha quedado este p&#225;rrafo que resume exactamente lo que es Skinny para mi. Sin m&#225;s, es esto y, ahora que se ha terminado, hay que saber gestionar este silencio que es tan doloroso, y necesario, como la perdida. Cualquier perdida. Pero no me ir&#233; sin antes aclarar que este recuerdo es inventado y que no es un obituario. No hay ninguna casa, de nadie. O es la casa de todos. La belleza, es mucho m&#225;s bella cuando la compartimos, aunque es una de esas pocas cosas, como morirnos o estar vivos, que experimentamos nosotros y nosotras solas. Sin necesidad de nadie m&#225;s.  </p><p>Gracias Javi. Espero que, al menos, tuvieses una vida buena. <br>Ahora, ya nunca dejar&#233; de acordarme de ti, cuando escuche el Skinny, aunque nunca lo hice.</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.tinkernet.es/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Thanks for reading tinkernet! 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Hablar&#233; de ellos m&#225;s adelante, pero no, amigos, Ana y Mar&#237;a, ni soy tan sofisticado ni mi peque&#241;o rinc&#243;n del mundo era tan grande como para incluir a At The Drive-In desde tan pronto. Antes de internet, como comentaba mi querido amigo <span class="mention-wrap" data-attrs="{&quot;name&quot;:&quot;elplasu&quot;,&quot;id&quot;:8644027,&quot;type&quot;:&quot;user&quot;,&quot;url&quot;:null,&quot;photo_url&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/a6ffa683-b38c-44f5-94b4-70940da0a6c3_896x896.png&quot;,&quot;uuid&quot;:&quot;40d0bf9d-33f7-4911-9665-e53d792ba50a&quot;}" data-component-name="MentionToDOM"></span> en su reci&#233;n estrenada newsletter &#8220;<a href="https://viernesenkiribati.substack.com/p/un-brindis-por-el-kiribati">Viernes en Kiribati</a>&#8221; (por favor, no dejen de echarle una suscripci&#243;n porque bien lo vale), la vida era much&#237;simo m&#225;s lenta, los discos pesaban much&#237;simo m&#225;s y uno estaba a expensas de casualidades del todo inesperadas. Casualidades, como la que me llev&#243; a m&#237; a escuchar a Extremoduro en un viaje escolar a Poitiers en 1996 y, al volver a casa, cruzarme con el disco equivocado en La Pir&#225;mide Musical. Este es un viaje de crecimiento, con un final tan duro como inevitable.</p><p>Ca&#237; primero en el Agila y ca&#237; en el momento exacto. Reci&#233;n entrando en la adolescencia y, como todo y todas, me entregu&#233; a aquello sin remilgos. Nirvana impresionaba mucho, pero solo estaba entendiendo la mitad de lo que hab&#237;a en Nevermind. Con Extremoduro, en cambio, lo ten&#237;a todo. Absolutamente todo. Desde relatos profundamente emocionales, pasando por narraciones de drogas que no entend&#237;a, desamor, autodestrucci&#243;n, violencia, hasta cosas verdaderamente punks y, todo eso, en perfecto abierto, sin ninguna supervisi&#243;n y en riguroso castellano. Siempre me ha fascinado cu&#225;nto de negligente hay en la maternidad y la paternidad y cu&#225;ntas vidas ha salvado la m&#250;sica, del tipo que sea. A m&#237;, desde luego, Extremoduro me la salv&#243;, aunque, inevitablemente, parte de crecer implic&#243; cerrar la puerta a muchas de sus canciones, que hoy son cuestionables, como poco. Si Nirvana puso la melod&#237;a a mis a&#241;os de dolor y oscuridad, Robe Iniesta puso las palabras, y con ellas aprend&#237; a llamar a las cosas por su nombre. Nunca hay que tomar a la ligera el poder de llamar a las cosas por su nombre. Por ejemplo, un genocidio es un genocidio.</p><p>Retomando un poco el hilo, fue So Payaso el que me introdujo, su primer gran hit m&#225;s o menos serio y, a mi juicio, uno de los temas m&#225;s aburridos de toda su discograf&#237;a. Sin embargo, hasta que apareci&#243;, toda la carrera de Extremoduro hab&#237;a sido un continuo desastre, trufado de autosabotajes, destrucci&#243;n manifiesta y victima, durante a&#241;os, de la adicci&#243;n a la hero&#237;na. Un continuo ir y venir de conciertos de mierda, grabaciones a medio gas y discos a medio cocer. Pero cuando publicaron Agila, en el a&#241;o 95, por lo que sea, consiguieron leer el esp&#237;ritu del momento y lo conquistaron absolutamente todo. Hay algo de gesta en esto porque, aunque no sea el mejor grupo ni tampoco el que practicaba un discurso musical m&#225;s interesante, s&#237; que significa el triunfo de una generaci&#243;n de m&#250;sicos que llevaban muchos a&#241;os en el margen. Ellos solo tuvieron la suerte de que su sonido fue m&#225;s sencillo de domesticar y encajaba mejor con la radiof&#243;rmula del momento, pero son muchos los que aun quedan a la izquierda del dial. Por otro lado, para la banda, lo que vino despu&#233;s es ya historia de la industria cultural espa&#241;ola, incluso su aciaga separaci&#243;n en la incipiente pospandemia.</p><p>Cuando volv&#237; de aquel viaje, debia tener unos 11 a&#241;os, les ped&#237; a mis padres que me compraran el Agila pero, como no ten&#237;an muy claro de qu&#233; les estaba hablando, me llevaron a la Pir&#225;mide Musical para que yo lo comprara. Y claro, yo tampoco ten&#237;a mucha idea, as&#237; que cog&#237; el primer disco de Extremoduro que encontr&#233;: Rock Transgresivo, pero el de Avispa, no el que DRO public&#243; a&#241;os despu&#233;s. Vamos, la primera maqueta del grupo, que la discogr&#225;fica les hab&#237;a robado y revendido de forma ileg&#237;tima. De esta historia me enter&#233; muchos a&#241;os despu&#233;s, gracias a unos libros de m&#250;sica que publicaba una editorial, de nombre La M&#225;scara, que estaba en ese mismo centro comercial y que ahora es una helader&#237;a. Este hecho, completamente fortuito, cruzarme con el Rock Transgresivo de Avispa, en realidad lo cambi&#243; todo y es la explicaci&#243;n m&#225;s clara de por qu&#233; no me gustan algunas cosas de raigambre tan castiza y soy un devoto admirador de los Ramones, de la Velvet Underground, de mis amados Television o de Iggy Pop. Esto, claro, no lo supe entonces, pero qued&#243; grabado en mi educaci&#243;n musical para siempre y he recorrido muchos caminos buscando aquellas primeras influencias.</p><p>El disco, como no puede ser de otra manera, es una soberana mierda. Est&#225; grabado pr&#225;cticamente sin medios; imaginaos lo que deb&#237;a ser grabar ese disco en la Extremadura de 1989. Pero es pura visceralidad punk y eso es algo con lo que conect&#233; enseguida y, hasta hoy, el recuerdo de canciones como La Hoguera, la in&#233;dita en aquel momento Amor Cast&#250;o y, sobre todo, Decid&#237; y Romper&#225;s, me siguen emocionando y, en su momento, fueron objeto de verdadera obsesi&#243;n adolescente. Es Robe Iniesta quien, a fuerza de machacar su guitarra y destruirse por m&#237;, me ense&#241;&#243; el lado salvaje de la m&#250;sica, el lado en el que ya, siempre, quise habitar. </p><p>Los discos que le siguen son de una calidad bastante irregular y no creo que revistan m&#225;s inter&#233;s, salvo quiz&#225; Deltoya. Este ya est&#225; grabado con cierta normalidad y, aunque la banda segu&#237;a siendo muy inestable, ya hay cierta continuidad y cierto proceso conjunto. Se nota, sobre todo, en lo consistente de su propuesta. Aunque ya es mucho menos punk, a&#250;n mantiene cierta potencia y su sonido a&#250;n se mantiene cercano al original. Para m&#237;, Volando Solo, De Acero, Deltoya o Estado Policial, ya me parecen temazos, pero es que adem&#225;s contiene Ama, que es un tema que me sigue encantando y emocionando. Para m&#237; fue su mejor disco hasta la llegada de La Ley.</p><p>S&#233; que habr&#225; quien me lo discuta e insista en que Agila es mejor. Bueno, es posible que Agila est&#233; mejor hecho y que las ideas est&#233;n m&#225;s claras. A fin de cuentas, para cuando se graba la banda ya estar&#225; pr&#225;cticamente establecida, ya cuenta con la participaci&#243;n de Uoho y Robe, en general, estar&#225; mucho m&#225;s calmado. Esto es evidente en la mejor&#237;a en el apartado de las letras, que destacan por ser las que mejor ha escrito, sin duda alguna y casi me atrevo a decir que escribir&#225; nunca. Hay quien sabe que esta aseveraci&#243;n es un <em>hot take</em> porque jam&#225;s he escuchado nada despu&#233;s de La Ley. Pero, una simple revisi&#243;n de letras como Buscando una Luna, Prometeo en menor medida, Sucede o &#161;Qu&#233; sonrisa tan rara!, con la inestable participaci&#243;n de Albert Pla, ponen de manifiesto a un Robe en estado de gracia, inspirado, con muchas cosas que decir y, en especial, con un manejo novedoso, inteligente y bien hilvanado de una voz tan particular como reconocible. Es su cenit como escritor. Aunque, en lo musical, siempre me pareci&#243; que las canciones hab&#237;an perdido aquello que hac&#237;a que Extremoduro me gustase de verdad. En general, las canciones ahora eran mucho m&#225;s planas y se hab&#237;an dejado toda su fiereza por el camino. El torrente emocional, desbocado y sin frenos, la ansiedad y el malestar, se hab&#237;a tornado en una expresi&#243;n mucho m&#225;s artificiosa y, en general, sonaba todo m&#225;s falso. El giro hard rockero, que sigue a la incorporaci&#243;n de Uoho, ahond&#243; en esta sensaci&#243;n y, en general, toda su &#233;poca dulce a mi no me gusta nada. Poco a poco, por tanto, me fui alejando y los fui abundando en ese rinc&#243;n de mi coraz&#243;n, acorazado como un callo. El parche de Extremoduro de mi Eastpak se termin&#243; cayendo y su lugar lo ocup&#243; uno de Nevermind y as&#237;, a&#241;o a a&#241;o, me fui haciendo mayor. O, al menos, eso pensaba yo.</p><p>Hasta que lleg&#243; 2008 y, con &#233;l, todo se volvi&#243; un poco m&#225;s oscuro y un poco m&#225;s complicado. Coincide, de nuevo una casualidad inesperada, la publicaci&#243;n del &#225;lbum con el fallecimiento de mi abuela que, visto con perspectiva, era uno de los pocos referentes familiares que he tenido. Los primeros discos, por ejemplo, me los compr&#243; ella, en las tiendas de discos de la feria de Requena, sin entender absolutamente nada de lo que eran Reincidentes, Extremoduro, Barricada o La Polla. Si hubiese le&#237;do algo de todo eso, lo mismo le daba un s&#237;ncope. O no, nunca lo tuve muy claro porque la generaci&#243;n de la guerra es y ser&#225; siempre un total misterio. A mi, me gusta pensar que en realidad era perfectamente consciente de la puerta que estaba abriendo y, en parte, lo hizo adrede. El caso es que esta causalidad, aunque lejana, me empuj&#243; a ver La Ley Innata con otros ojos y levantar el veto que les hab&#237;a puesto unos a&#241;os antes y vaya &#250;ltimo regalo me hiciste, abuela. Qued&#233; absolutamente encandilado desde la primera escucha. &#191;Qu&#233; era todo aquello?</p><p>Sonaba a Extremoduro, pero era verdaderamente sofisticado. Hab&#237;a fiereza: Dulce introducci&#243;n al caos es puro nervio, y hab&#237;a una sinceridad arrolladora, aunque tambi&#233;n algo artificiosa, lo que en realidad le a&#241;ad&#237;a capas de complejidad y lo convert&#237;a en algo completamente nuevo en el repertorio de la banda. Aunque lo que m&#225;s me sedujo fue la constataci&#243;n de que, por fin, hab&#237;an conseguido integrar todas las partes del discurso que llevaban, tanto Robe, como ya con Uoho, intentando sintetizar durante todos los a&#241;os de la trayectoria, en un mensaje claro, directo, contundente y coherente. Tan coherente como la suite que forman los seis temas que lo componen de forma que da igual donde lo pilles, el disco siempre fluye, inexorable, una y otra vez, sin m&#225;s principio ni m&#225;s final que donde decidas ponerlo o pararlo. Como la vida misma.</p><p>Para m&#237;, donde m&#225;s excepcional resulta es en el sonido que maneja. Es todo lo que yo siempre hab&#237;a visto en Extremoduro, condensado en los 45 minutos que dura. Es punk, es hard rock&#8212;un poco m&#225;s de lo que querr&#237;a&#8212;y consigue meter expresiones propias del Estado espa&#241;ol, sin que quede forzado o suene artificial. Quiz&#225; este es el hecho diferencial m&#225;s evidente, porque retoma muchas de las ense&#241;anzas de Agila, pero consigue no sonar tan preconstruido como entonces, a pesar de la producci&#243;n que tiene detr&#225;s. M&#225;s bien, al contrario, aqu&#237; suman capas de emoci&#243;n al relato general y es capaz de sublimar toda una serie de mensajes que encuentran un veh&#237;culo expresivo inigualable. Todo esto, claro est&#225;, al servicio de un relato narrativo que, a pesar de que ser excelente, mantiene el tipo de una forma bastante decente. Desgraciadamente, determinadas opiniones, con el tiempo, cambian y algunas declaraciones o posiciones acusan m&#225;s el paso del tiempo que otras. En cualquier caso, es un mal menor en un disco que brilla como uno de los mejores y m&#225;s ambiciosos esfuerzos de cuantos se han hecho en el estado, f&#225;cilmente en las dos ultimas d&#233;cadas.</p><p>Yo, personalmente, no puedo m&#225;s que deshacerme en halagos con este &#225;lbum, que representa un antes y un despu&#233;s en mi vida. Con este disco, sent&#237; que todo lo que hab&#237;amos pasado juntos era una traves&#237;a hasta llegar a este punto y que hab&#237;a llegado el momento de soltar lastre. A partir de ese momento, Extremoduro ya nunca fue un grupo, fue, y sigue siendo, La Ley Innata. Como he mencionado antes, nunca m&#225;s he vuelto a escuchar nada de Robe, ni de antes, ni de despu&#233;s y no pienso hacerlo. No lo har&#233;, porque tengo la certeza de que jam&#225;s va a ser m&#225;s interesante que lo que es en estas canciones. Para m&#237;, representa el &#250;nico destino posible para su carrera y un punto y final tan pesado como definitorio. No solo con Extremoduro, tambi&#233;n con mi vida hasta ese momento. Al a&#241;o siguiente, en 2009, me ir&#237;a a Par&#237;s y dar&#237;a comienzo la siguiente etapa. La etapa en la que empec&#233; a salir del pozo. Aunque aun quedaba tocar fondo del todo.</p><p>Este post, expresamente visceral y poco editado, pretende ser un homenaje sincero y emocional a una era, la de los tenderetes de las ferias, ya extinta, a esa &#233;poca en la que no exist&#237;a internet y ten&#237;amos acceso a lo que hab&#237;a en nuestra peque&#241;a porci&#243;n de mundo, a Extremoduro y, sobre todo, al caprichoso azar que quiso que en El Corte Ingl&#233;s vendiesen aquel disco trucho y no oficial. Si todo esto no hubiese ocurrido de esta forma, yo hoy ser&#237;a un imb&#233;cil de nuevas generaciones, de capeas e indietex. As&#237; que, aunque haya sido tortuoso casi siempre, doloroso muchas veces y confuso siempre, gracias. Siempre ser&#233; un indio y nunca, un importante abogado.</p><p>Robe, si lees esto, s&#233; que entender&#225;s que no te preste la m&#225;s m&#237;nima atenci&#243;n. Ambos sabemos que te vaciaste con ese disco y que jam&#225;s te vas a volver a encontrar. Si no, mira a Sabina.</p><p>I&#241;aki, te deseo lo mejor. Ojal&#225; te recuperes y vuelvas a tocar. Te debo todo lo que s&#233; de New Wave of British Heavy Metal, mi amor por Iron Maiden, por Judas Priest, e incluso aquel concierto de Mot&#246;rhead pero, sobre todo, a Black Sabbath. Sin tus solos, nunca en la vida hubiese entendido nada. Si vuelves a pasar por el Peter, ir&#233;. Prometido.</p><p>Y, por &#250;ltimo, Gracias, Extremoduro, por todas y cada una de las horas, minutos y segundos que he pasado en tu compa&#241;&#237;a. Has sido el gran grupo de mi vida, el primero de todos ellos, el principio m&#225;s primigenio y, como tal, elijo dejarte marchar. Hasta siempre. Nos veremos, mecidos, en la estela del siguiente segundo. </p><p>Eduardo Vicent Clemente</p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.tinkernet.es/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">Thanks for reading tinkernet! 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Es m&#225;s, ten&#237;a ya una gran parte adelantada. Sin embargo, en un inesperad&#237;simo giro de los acontecimientos, he tomado la decisi&#243;n de virar hacia Super 8, de Los Planetas. Existen discos que, de alguna manera, te definen, esos que aparecen en el momento correcto y que ya no se separar&#225;n de ti pr&#225;cticamente nunca. Los hay, tambi&#233;n, que representan cosas que no te gustan, que te hacen ver partes de ti mismo que prefieres no ver, que te hacen sentir cosas, te dan ganas de destruir cosas y, luego, existe Super 8. Yo lo descubr&#237; el a&#241;o pasado. S&#237;, en 2024 y, desde entonces, estoy absolutamente obsesionado con &#233;l. He perdido la cuenta de las veces que he vuelto a sus canciones, que he retozado en sus melod&#237;as y le he dejado que me hiciera musicexplaining siempre que ha sentido la necesidad, porque a veces es un disco un poco impertinente.</p><p>La figura de Los Planetas siempre ha sido controvertida y est&#225; rodeada de un halo que a m&#237; me resulta inc&#243;modo de trascender. Por eso, me van a permitir que pase de puntillas por este fango. A d&#237;a de hoy, es incuestionable que Los Planetas son una de las bandas fundamentales del rock en castellano. Su andadura comienza alrededor de los 90 en la siempre relevante ciudad de Granada y, en cierto sentido, son los que consiguieron que los sonidos del noise-pop y el shoegaze encajaran en el sentir mayoritario de varias generaciones. A esto hay que sumar una actitud marcadamente carism&#225;tica, y una capacidad inigualable para leer su propia carrera y llevarla, casi siempre, por terrenos interesantes. Una Semana en el Motor de un Autob&#250;s probablemente sea el disco m&#225;s relevante de cuanto se ha hecho en el estado espa&#241;ol en mucho tiempo. La importancia que tiene la banda para las siguientes generaciones de m&#250;sicos y oyentes es innegable. Hacerlo, al menos para m&#237;, ser&#237;a un error tan garrafal como ignorar uno de los mayores talentos del rock en castellano. Lo digo por pura y pacata experiencia.</p><p>Sin embargo, siempre han sido mucho m&#225;s que &#250;nicamente esto. No en vano, Isaki Lacuesta les hizo una pel&#237;cula que termin&#243;, de forma bastante absurda, en los Oscar. Por alguna raz&#243;n, en aquellos primeros a&#241;os 90, se gener&#243; toda una ola al albur de su figura y, como todo lo que alcanza determinados niveles de relevancia, termin&#243; convertido en un elemento de polarizaci&#243;n. Yo recuerdo claramente cuando los modernos o gafapasta (t&#233;rminos un poco a&#241;ejos ya) miraban por encima del hombro, arqueaban las cejas y despreciaban cosas por guarros, sucios o cualquier otra estupidez de lo m&#225;s snob porque Los Planetas. De m&#225;s mayor, y ya estudiando sociolog&#237;a (como J, que tambi&#233;n fue estudiante de sociolog&#237;a), a este esnobismo absurdo y rid&#237;culo se le a&#241;adi&#243; la ola justificadora de un discurso supuestamente nacional y su valor como m&#250;sica espa&#241;ola. Cuando el discurso nacional necesita construirse, es normal que recurra a determinados referentes, en este caso, adem&#225;s, la banda no se resist&#237;a mucho, pero se vuelve problem&#225;tico cuando se usa para despreciar a aquellos aspectos que desaf&#237;an ese canon de alguna manera. Recuerdo, en un concierto de Manel en 2008, a un listo diciendo que eso que llaman indie en Catalunya, en Espa&#241;a se llama Los Planetas. El espa&#241;olismo, de nuevo, se termin&#243; convirtiendo en una excusa para la exclusi&#243;n. De todo aquello ten&#237;an la culpa Los Planetas. Putos Planetas.</p><p>En cualquier caso, volviendo a Super 8, me cost&#243; much&#237;simo tiempo quitarle esta p&#225;tina de puro esnobismo espa&#241;olista y tonter&#237;a que ten&#237;a encima y solo lo pude hacer gracias a ser capaz de trazar mi propio sendero hacia su sonido y su emocionalidad. Como entiendo que hacemos todos y todas, a fin de cuentas. Pero con ellos, me permiti&#243; construir un puente que salvara todos los desaires, despu&#233;s de una vida acumulando an&#233;cdotas reprobables. De hecho, es la raz&#243;n que explica que est&#233; escribiendo este texto sobre Super 8 y no sobre Una Semana. Si bien es cierto que en el segundo, su tercer &#225;lbum, ya han conseguido sofisticar su propuesta y es un disco monumental, altamente recomendable, es el primero el que sigue consiguiendo ponerme los pelos como escarpias y el que, de verdad, me habla directamente a un lugar &#237;ntimo, personal e intransferible.</p><p>Es escuchar el principio de 10.000, con esa guitarra rascada pasada expresamente de electricidad, ese riff y la voz que parece que me est&#233; susurrando cosas que estoy pensando en ese preciso instante y yo ya estoy completamente dentro, en un estado de emoci&#243;n tan subido que me derrito entero. Es m&#225;s, pasados los dos hits famosos, es donde verdaderamente est&#225; la chicha y donde temas como Jes&#250;s, La caja del Diablo, ese temazo sideral y absoluto que es Brigitte o Rey Sombra dan cuenta de la magnitud inquebrantable de Super 8. Pocos discos, de la escena del estado espa&#241;ol, han conseguido emocionarme tanto y, curiosamente, creo que ninguno es de fuera de Granada. Estoy pensando en nombres como Omega o Ramper. En fin, bromas aparte, Super 8 vale todos y cada uno de los minutos que lo componen.</p><p>A nivel de sonido, es interesante ver c&#243;mo est&#225; construido porque plantea una suerte de tercera v&#237;a a todo lo que estaba pasando en aquel momento, tanto dentro como fuera del estado. Personalmente, creo que esto es uno de los aspectos que lo hacen verdaderamente interesante y que, en &#250;ltima instancia, explica el &#233;xito de la banda. La mezcla que plantean consigue, por tanto, aunar lo m&#225;s interesante del rock que se estaba haciendo en Estados Unidos, como Pixies o Sonic Youth (en much&#237;sima menor medida), por citar algunos referentes evidentes, y juntarlo con lo que plantean bandas como My Bloody Valentine (por personalizar el shoegaze en un nombre), Jesus and Mary Chain, Joy Division o incluso Spacemen 3 (cerrando el c&#237;rculo con Sonic Youth) dando lugar a un sonido que es a la vez fuerte, introspectivo, reflexivo, sucio, cargado de distorsi&#243;n y melod&#237;as absolutamente emocionantes, vibrantes e insondablemente emocionales. No tengo el suficiente conocimiento para saber cu&#225;l es la relaci&#243;n real con el Crooked Rain de Pavement, que fue lanzado solo unos meses antes, pero para m&#237; es la llave que me permiti&#243; desbloquear la inmensa magnitud de Super 8. Si para cuando ca&#237; en Los Planetas no hubiese estado inmerso en Crooked, probablemente no hubiese sido capaz de entrar y mucho menos quedarme como lo hice. A veces, me gusta fantasear sobre c&#243;mo dos cosas se parecen tanto, aunque evolucionen desde lugares diferentes, y este es un caso bastante parad&#243;jico. No suenan igual, no, pero est&#225;n queriendo plantear algo que es muy parecido.</p><p>En fin, que me voy por las ramas. Como dec&#237;a, hay discos que te miran, discos que miras y discos que, como Super 8, te ense&#241;an cosas. Este disco no fue una revelaci&#243;n, no me explot&#243; la cabeza y no es que me pareciese incre&#237;blemente bueno. Tampoco hay nada que, a priori, no conociese previamente y, sin embargo, es un disco al que vuelvo obsesivamente al menos un par de veces todos los meses, un disco que tengo muy presente y un disco que disfruto much&#237;simo todas y cada una de las veces que lo escucho. Su potencia y su fuerza reside, a mi juicio, en su emocionalidad &#250;nica, sincera y directa, su universalidad y su capacidad para traducir c&#243;digos extra&#241;os de una forma tan clara. Algo que, a mi juicio, no han conseguido repetir en ninguno de sus otros discos y que hace de Super 8 una obra &#250;nica e irrepetible. Es un disco atemporal, que mira al pasado y al futuro, de t&#250; a t&#250; y, la mayor&#237;a de las veces, tiene algo que a&#241;adir.</p><p>Para m&#237;, adem&#225;s, representa la oportunidad &#250;nica de hacer las paces con un pasado que encuentra en este disco un s&#237;mbolo muy potente. Representa, a la vez, todo lo que me perd&#237;, tanto por el grupo y por el disco, como por los sonidos que contiene en su seno y todo lo que negu&#233; durante tant&#237;simos a&#241;os huyendo de querer ser ese tipo de persona que siempre me pareci&#243; deleznable, por decirlo suave. Por tanto, escucharlo ahora, es una manera consciente de superar todo aquello, de asumir lo esnob que hay en mi, de gozarlo, pero tambi&#233;n de recordarme que no hay que ser tan tonto o tan inflexible, que Super 8 es much&#237;simo m&#225;s que solo un disco, pero sobre todo de que exist&#237;an muchas maneras de querer y transitar por Los Planetas, m&#225;s all&#225; de esa manera tan espec&#237;fica y concreta de estar en el mundo.</p><p>Ahora, contado todo esto, acaba de terminar La Caja del Diablo as&#237; que me voy a poner el primero de Korn y ya hablar&#233; de &#233;l en otro momento. Mientras tanto, que les den a los modernos y larga vida a Los Planetas. </p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.tinkernet.es/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer tinkernet! 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Nevermind, durante muchos a&#241;os de mi vida, lo fue absolutamente todo. Hay tantas cosas en m&#237;, en lo que me gusta y en lo que me imagino que soy, que vienen de aqu&#237;, que ni yo mismo lo s&#233; con certeza. Lo que s&#237; s&#233; es la primera vez que me cruc&#233; con Kurt Cobain. Lo tengo grabado a fuego en mi retina, y a veces a&#250;n revivo aquel encuentro de forma expresa y consciente. Vale, seguro que es un constructo tamizado por el paso de los a&#241;os y por la necesidad de construir un recuerdo, pero me da paz y me ayuda a reconectar con esa parte de m&#237; que durante muchos a&#241;os sepult&#233; bajo un mont&#243;n de esti&#233;rcol emocional. Tal es la magnitud de este disco.</p><p>Kurt Cobain muri&#243; en el a&#241;o 1994, v&#237;ctima de una depresi&#243;n y de la adicci&#243;n a la hero&#237;na. &#201;l ten&#237;a, en aquel momento, 27 a&#241;os y yo 9. Nos llev&#225;bamos 20 a&#241;os. Much&#237;simos, no cabe duda, pero de alguna manera conect&#233; con su carisma casi inmediatamente. Mucho antes de poder, si quiera, pronunciar su nombre. Mucho antes de escuchar una sola nota suya. Aquel primer encuentro ocurri&#243; de forma fortuita, fruto de una casualidad tan imprevisible como inevitable, y es que en la vida, hay cosas que sencillamente ocurren. Fue en la parte trasera de una sudadera que llevaba una chica, en la fila de un comedor de un enorme colegio de pijos. Todo me sedujo: la chica, la actitud corporal, el outfit, todo. Supe instant&#225;neamente que yo quer&#237;a todo eso. Me recuerdo a m&#237; mismo en aquella cola, en alg&#250;n a&#241;o entre el 92 (a&#241;o del Nevermind) y el 94 (cuando efectivamente falleci&#243;, pero tambi&#233;n cuando se public&#243; el Unplugged), mirando aquella foto y pregunt&#225;ndome: &#191;Kuri? &#191;Qu&#233; ser&#225; eso? Foto en blanco y negro, ojos azules brillantes, la foto es muy conocida, fondo negro, mangas grises, Nevermind escrito en horizontal en azul y capucha del mismo color. Fijo que se la compr&#243; en el mercado de la plaza de la Merced o en las fiestas de ese mismo verano, en su pueblo de Castilla o del interior de Val&#232;ncia, que en la &#233;poca era el faro de las novedades. No consegu&#237; descifrar de qu&#233; iba aquello en aquel momento, pero esta fue la primera vez que supe que, fuera de los muros del chalet de mis padres, hab&#237;a todo un mundo esper&#225;ndome y que escapaba al control de los mayores.</p><p>Nos volvimos a cruzar mucho tiempo despu&#233;s, ya adolescente y casi en el filo del cambio de siglo. Nevermind se convirti&#243; en la BSO del a&#241;o en el que me echaron del colegio y, durante mucho tiempo, ha alumbrado ese oscuro y doloroso rinc&#243;n de mi recuerdo. Hasta que no naci&#243; mi hijo y necesit&#233; recuperar todos los trozos, no hice las paces conmigo y no lo volv&#237; a escuchar de principio a fin. Jam&#225;s, ni siquiera ahora que los matices son diferentes, ha dejado de sonar a aquella rampa de cemento pulido, a los primeros porros, a ese olor a alcohol barato, al tabaco y a todo lo que acompa&#241;a aquellas primeras tantas cosas. Jam&#225;s ha dejado de recordarme a aquel a&#241;o en el que todo mi mundo se vino abajo y nos quedamos solos el &#225;lbum, su rabia, que no era tal. O s&#237;. La m&#237;a, desde luego, lo era.</p><p>Nevermind encierra en su interior tantas cosas que resulta casi imposible hacerle justicia o plantearse un acercamiento ponderado. Es m&#225;s, estoy haciendo todo un ejercicio de contenci&#243;n. Es el disco que destron&#243; a Michael Jackson, es el disco que puso a Seattle, y su escena, en el mapa, es el que catapult&#243; a toda una generaci&#243;n a la primera fila de la industria cultural, el que hizo que el punk, de repente, importase, el que abri&#243; la veda, el que convirti&#243; a un nadie en un icono de masas y, tambi&#233;n, el que acab&#243; con &#233;l. Es todo un t&#243;tem cultural incontestable. Probablemente el &#250;ltimo gran icono pop de masas. Y, bueno, llegados a este punto, me enfrento a un callej&#243;n sin salida. &#191;C&#243;mo seguir con este texto?</p><p>A nivel creativo, plantea una tremenda ruptura con su disco anterior, Bleach (1989), que es mucho m&#225;s oscuro y pegado al sonido de los Melvins y su sludge metal de corte inclasificable. Bleach suena duro, suena sucio, grungy &#8212; cortes&#237;a de Jack Endino en la producci&#243;n &#8212;, pero a diferencia de lo que estaban haciendo bandas como Mudhoney o Soundgarden, compa&#241;eras de Sub Pop, su esencia no estaba en el garage de The Sonics ni son tan deudores de Iggy Pop. La raigambre de Nirvana era el pop m&#225;s cl&#225;sico personificado, por hacerlo sencillo, en el disco With The Beatles, del que Kurt era un fan declarado. Y es que la primera gran ense&#241;anza que esconde Nevermind es la necesidad de tener la mente abierta para poder disfrutar no tanto del disco, sino de todo lo que su autor quiere contarnos, porque hay tantas cosas dentro que, sin saberlo, me estaba inoculando la necesidad de buscar el origen de todo lo que escucho. Le debo a este disco el apetito voraz e insaciable a la hora de aprender y querer saber m&#225;s, aunque esto me costar&#237;a unos a&#241;os aprehenderlo.</p><p>Aunque comercialmente el disco sea un ca&#241;&#243;n, en parte gracias al impecable trabajo realizado por su productor Butch Vig y, en menor medida, por el mezclador Andy Wallace, que supieron pulir todo aquello hasta convertirlo en oro puro. A grandes rasgos, su sonido se aleja de las ra&#237;ces punk y, en parte, implica una comercializaci&#243;n, domesticaci&#243;n quiz&#225; lo defina mejor, de su sonido. La entrada, de la mano de Kim Gordon, en Geffen implic&#243; que Kurt y compa&#241;&#237;a perdiesen un poco las riendas del proceso y nunca quedaron del todo satisfechos con el resultado. La gestaci&#243;n del &#225;lbum est&#225; atravesada por no pocos problemas, que van desde la negociaci&#243;n de regal&#237;as, pasando por un proceso creativo en una major, la inexperiencia del grupo y el inicio de la adicci&#243;n de Kurt, que se empezaba a hacer patente y que ya fue evidente tras la grabaci&#243;n y posterior promoci&#243;n. Todo esto confluye en que la sensaci&#243;n final sea de sobreproducci&#243;n y un producto artificial. Esto es lo que explica que recurrieran a Steve Albini, especialmente tras haber producido el excelente Surfer Rosa, para trabajar en In Utero que, a mi juicio, es el mejor y m&#225;s s&#243;lido esfuerzo del grupo. De hecho, a modo de curiosidad, Albini siempre sostuvo que las mezclas originales de Vig, mucho m&#225;s directas y org&#225;nicas, eran mejores que las que luego hizo Wallace. En cualquier caso, con la perspectiva de los a&#241;os es evidente que, por lo que sea, supo dar con la tecla y puso en el ojo del hurac&#225;n a toda una escena que hab&#237;a crecido a la sombra del establishment.</p><p>A nivel de sonido, quiz&#225; ese aspecto que casi nadie comenta casi nunca, lo es todo a la vez, todo el rato. Resulta bastante complicado decir exactamente a qu&#233; suena, porque hay tantas cosas metidas en cada canci&#243;n que sencillamente apabulla. A veces fantaseo con la idea de volver a enfrentarme desde cero. &#191;Qu&#233; podr&#237;a decir de temas tan carism&#225;ticos como Lithium, como Smells Like Teen Spirit, como Come as You Are, In Bloom o Territorial Pissing? Especialmente, cuando todo estaba ah&#237; ya. Las ense&#241;anzas que sacar son tantas y, no obstante, no termina de funcionar como conjunto. Kurt Cobain brilla como compositor y como el grand&#237;simo guitarrista que es, pero no consiguen darle una coherencia y un discurso interno al disco, m&#225;s all&#225; de construir un &#225;lbum plagado de temazos y melod&#237;as incre&#237;bles y, sobre todo, m&#225;s all&#225; del empaque que le aporta la producci&#243;n. Este punto, para m&#237;, es el que m&#225;s le pesa y expone un poco sus costuras. A fin de cuentas, no deja de ser un disco hecho por una banda en plena expansi&#243;n. Un grupo que estaba busc&#225;ndose y que se encontr&#243; por el camino con un disco incre&#237;ble, sin duda. Pero Nevermind nunca fue un destino y situarlo de esta manera, en ese pedestal, creo que es uno de los mayores errores del canon cultural occidental. Siempre fue un tr&#225;nsito hacia nuevos territorios, algunos los vimos cristalizar en In Utero y otros podr&#237;an haber llegado tras el Unplugged, nunca lo sabremos. Pero su influencia es inconmensurable y no solo para m&#237;. No en vano, es uno de los grandes pilares del Pop Punk y, como herencia, no est&#225; nada mal.</p><p>Es muy interesante no perder de vista que hay mucho de accidente en este &#233;xito y eso lo hace a&#250;n m&#225;s especial. En aquellos a&#241;os, la ola indie hardcore de los 80 estaba llegando a su fin, agotada por lo inabarcable de su propia pelea autoimpuesta, pero lo sembrado durante los a&#241;os de autogesti&#243;n, de los sellos peque&#241;os, de SST, de K Records, de Sonic Youth y su Daydream Nation, de Maximum RockandRoll, de las radios universitarias y de todo ese continuo flujo de ideas convirti&#243; a USA en un hervidero musical impresionante que floreci&#243; no ya al margen, es que directamente ignorado por una industria cultural demasiado ensimismada en su propia crisis. Nevermind representa la pica en Seattle y el final de este sue&#241;o. Si los hippies tienen el Gimme Shelter, el disco representa el fin del sue&#241;o indie. La asimilaci&#243;n definitiva de una escena que era efervescente y que bull&#237;a en su eterna b&#250;squeda de nuevos sonidos.</p><p>Nirvana, por tanto, terminaron convirti&#233;ndose en el referente del grunge, aunque probablemente sea el grupo menos grunge del Big Four. En su sonido nunca hubo garage, tras Bleach no qued&#243; pizca de hard rock y las trazas de Black Sabbath se terminaron diluyendo en detrimento de otros sonidos que no tienen el resto de grupos. No es aburrido y, sobre todo, ni es cursi, ni se queda sin nada que contar, ni es emocionalmente plano. Tan solo destila un profund&#237;simo malestar nada autocomplaciente, aunque s&#237; inteligente y sorprendentemente autoconsciente, y todo lo mamarracho que puede ser un cr&#237;o de 24 a&#241;os. Porque s&#237;, es tal la magnitud de la cosa, que se suele pasar por alto que Kurt no dejaba de ser un chiquillo de 24 a&#241;os en el momento de publicarlo, con todo lo que eso implica. Y, aun as&#237;, no deja de ser un verdadero referente ideol&#243;gico reivindicable incluso hoy en d&#237;a. En especial, si atendemos a su militancia beligerante en la cuesti&#243;n de g&#233;nero, donde siempre represent&#243; una masculinidad heterosexual disidente, poniendo en cuesti&#243;n la masculinidad hegem&#243;nica, siempre que tuvo ocasi&#243;n, desafiando la homofobia en los Estados Unidos de los noventa, pele&#225;ndose contra las agresiones machistas, haciendo declaraciones abiertamente feministas y haciendo propios slogans como el Girls to the Front. Es que no solo no es c&#237;nico, tampoco es nihilista, como se ha dicho muchas veces, posicion&#225;ndose claramente a la izquierda. Solo era un chiquillo deprimido y adicto a la hero&#237;na, con el injusto peso de representar a toda una generaci&#243;n, algo que &#233;l nunca quiso, nunca acept&#243; y siempre le pes&#243;, hasta el punto de matarlo, y la humanidad perdi&#243; a un gran guitarrista que a&#250;n ten&#237;a mucho que aprender y, sobre todo, que darnos. En este punto, cabr&#237;a plantearse una peque&#241;a reflexi&#243;n sobre la industria cultural y c&#243;mo les empujaron a la drogadicci&#243;n, los explotaron econ&#243;micamente y se aprovecharon de unos chiquillos que estaban en una posici&#243;n emocional verdaderamente vulnerable. El libro de Mark Lanegan, Cantar hacia Atr&#225;s y Llorar, da buena cuenta de esto y pone de manifiesto unas vidas que solo dan pena, una tremenda e insondable pena.</p><p>Fue &#233;l, s&#237;. Pero podr&#237;an haber sido muchos los que terminasen en su lugar. Siempre me ha parecido muy significativa la an&#233;cdota que comenta Azerrad en Nuestro Grupo Podr&#237;a ser tu Vida, entre Lou Barlow y J. Mascis, cuando el primero le dice al segundo que tendr&#237;an que haber sido ellos, al poco de publicarse Nevermind. Es posible, aunque Dinosaur Jr nunca tuvo ese gancho pop que caracteriza a Nirvana en Nevermind, calidad no les falta y los solos de Mascis son gloria celestial. Algunos d&#237;as, me encantar&#237;a vivir en el universo en el que es Copper Blue, y toda esa sofisticaci&#243;n altiva, desproporcionadamente ambiciosa y un tanto gilipollas, si me permit&#237;s la expresi&#243;n, quien lo consigue, pero tampoco fue Bob Mould quien se erigi&#243; con ese trono, a pesar de que &#233;l s&#237; que lo anhelaba. Quiz&#225;, fue precisamente por eso, por desearlo con tanta fuerza.</p><p>Con todo, Nevermind lo fue todo para m&#237; y mi deuda con Kurt y con este disco es impagable. He construido muchas cosas alrededor de &#233;l y tambi&#233;n sobre el. Desde mi manera de estar en el mundo, pasando por mi propia identidad de g&#233;nero &#8212; puede parecer una tonter&#237;a, pero tener un referente masculino y heterosexual que represente la disidencia ayuda a gestionar la alteridad &#8212; hasta mis gustos musicales a niveles muy profundos, en especial mi amor por el punk y el sludge. Pero lo m&#225;s importante de todo es que, mucho antes de entender lo que dec&#237;an sus letras, ya solo en el plano emocional, Kurt Cobain me acompa&#241;&#243;, me arrop&#243; y me ayud&#243; a vehicular y expresar todo un torrente de emociones complejas y enmara&#241;adas que encontraron en aquellas melod&#237;as una v&#237;a de expresi&#243;n, much&#237;simo antes de que yo mismo supiese que estaban ah&#237; y que quer&#237;an salir y, adem&#225;s, me puso en la pista de nuevos e inexplorados territorios musicales cuyo descubrimiento acabar&#237;a construyendo todo lo que soy.</p><p>Something in the Way fue el tema que eleg&#237;, de entre todos los que hab&#237;a en mi iPod, para sentarme a los pies del Cotopaxi a fumarme un cigarro y pensar en que yo, un simple chaval de una peque&#241;a pedan&#237;a de un municipio de Val&#232;ncia, hab&#237;a llegado, no s&#233; muy bien c&#243;mo, a ese momento, a 5,000 metros de altura. A los pies de aquel volc&#225;n. Nirvana y yo, en la fucking cordillera de los Andes.</p><p>Gracias Kurt. Por otros 30 a&#241;os m&#225;s. </p><div class="subscription-widget-wrap-editor" data-attrs="{&quot;url&quot;:&quot;https://www.tinkernet.es/subscribe?&quot;,&quot;text&quot;:&quot;Suscribirse&quot;,&quot;language&quot;:&quot;es&quot;}" data-component-name="SubscribeWidgetToDOM"><div class="subscription-widget show-subscribe"><div class="preamble"><p class="cta-caption">&#161;Gracias por leer tinkernet! Suscr&#237;bete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.</p></div><form class="subscription-widget-subscribe"><input type="email" class="email-input" name="email" placeholder="Escribe tu correo electr&#243;nico..." tabindex="-1"><input type="submit" class="button primary" value="Suscribirse"><div class="fake-input-wrapper"><div class="fake-input"></div><div class="fake-button"></div></div></form></div></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>